LA MELONERA
Me alegro mucho, por todos los que llegastéis, fuera cual fuera el estado. A mi en particular no me atrae esa carrera, la llegada sobre todo es como cuando salen las vacas en la tele para marcarlas, todos en fila apiñados y sin poder ir a ningún sitio nada más que p’alante, solo falta que cuando recojas la raja de melón te pusieran en la oreja un marchamo como el que cuelga a los chorizos. En cuanto al comentario de «El niño», sólo decirle una cosa «Aprende de los mayores» y escucha a Serrat «No importa lo lejos, que esté la meta, siempre que me den tiempo para llegar».
Un abrazo para todos,