Mes: agosto 2023

Unos días en Puerto Mazarrón

Del 19 al 24 de agosto, hemos ido a la casa que los García tienen en el Puerto de Mazarrón. Este año la climatología nos ha tratado con mucha mas benevolencia, nada que ver con la última vez en que nos tocó una ola de calor pero, además, con los equipos de aire acondicionado que se han instalado, la estancia haya sido de lo mas agradable.

Quitando las obligadas visitas de intendencia a Mercadona, hemos aprovechado al máximo los pocos días libres que tenían los trabajadores.

Han montado en piraguas hasta la isla, han explorado la fauna marina con los esnórquel de Decathlon y, como novedad este año, han hecho Paddle Board con resultados desiguales pero muy divertidos, sobre todo para los espectadores. La dudosa impresión que nos causó la visita la playa que nos habían recomendado – era de piedras y hacía mucho viento – quedó compensado por la atracción de los hinchables donde, los mas jóvenes, lo dieron todo, para satisfacción de sus padres y abuelos

La visita a Cartagena para ver el Anfiteatro Romano y el Museo Naval, que rematamos comiendo en La Tagliatella, fue una magnífica experiencia.

Por todo lo anterior, no os extrañe si le preguntáis a mi nieto por la mejor playa del mundo y os contesta sin dudarlo Mazarrón.


Seis días entre Asturias y Cantabria

Cuando ya creía que este año no me iba a bañar en el Cantábrico, mi nieta pequeña – con la excusa de que pensaban hacer la Senda del Cares – me convenció de reservar habitación en el mismo Hotel al que iban a ir ellos.

Pronto descubrí que lo del Cares había sido una trampa, pero eso no hizo el viaje menos interesante. En primer lugar hay que decir que, dejando aparte el surrealista funcionamiento del comedor, el Hotel Abba Comillas tiene magníficas instalaciones y una ubicación espectacular.

Como llevamos treinta años veraneando en la zona, hemos aprovechado para disfrutar de todo lo que mas nos gusta como la Playa de Oyambre o los helados Regma.

Tambien hemos vivido «experiencias peligrosas» como un desagradable encuentro con una Carabela Portuguesa en la Playa de Comillas.

Ha habido algun fracaso sonado como mi incapacidad de resolver, ni siquiera la primera etapa, del Adventure Lab que empieza en el Cementerio de Comillas.

Y, como no, éxitos porque otro de los objetivos de este viaje era la subida en bicicleta a los Lagos de Covadonga que completaron satisfactoriamente Oscar y Jesús ¡Bravo por ellos!

Sin lugar a dudas, algunos de los momentos mas entrañables fueron los compartidos con la familia Carmona y el remate final con la celebración del cumpleaños del abuelo Agustín que nos invitó a una pantagruelica comida en Arenas de Cabrales.

Resumiendo unos dias inolvidables y una incógnita sin resolver ¿Que respiró de niño quien aqui yace?